Comprar un velero de ocasión: ¿dónde nos estamos metiendo?10 min read

CON UN BARCO NUEVO SE OBTIENE LO QUE SE PAGA, al menos en teoría, pero el mercado del barco usado es un terreno de arenas movedizas. ¿Un precioso velero de 12 metros recién salido del astillero es más de lo que nos podemos permitir? ¡No hay por qué preocuparse! En esta página web tenemos otro igual por lo mismo que cuesta un coche. El propietario asegura que está impecable, que siempre lo ha tratado como a un bebé y que lo vende con todo el dolor de su corazón, pero que ya no lo puede usar por unos inesperadísimos cambios en su vida.

Ejem… Aunque puede que haya casos así, la realidad no suele ser tan halagüeña. Las cosas, en el mejor de los casos, se desgastan con los años y no pueden estar «como nuevas». Y mucho menos un velero.

¿Nuestro primer barco? Algunas consideraciones previas

velero de segunda mano

¿Por qué quieres comprarte un barco?

La fascinación por los veleros bien hechos es algo a lo que poca gente puede resistirse: evocan la aventura, van sobrados de estilo y parecen representar la aspiración de independencia y confianza en uno mismo que muchos albergamos. Compra un velero y te convertirás en una nueva persona, nos dice el demonio al oído.

Ante esto, hay que estar prevenidos y enfrentarnos al asunto de un modo clínico y desapasionado, como si tuviéramos que decidir la compra por un amigo al que queremos mucho y no queremos perjudicar.

A este amigo le tendríamos que decir que es fácil entusiasmarse ante la perspectiva de estrenar velero e imaginar que haremos grandes viajes, pero que en la práctica estos requieren de experiencia (y títulos), lo que significa tiempo y dinero; que para ellos es necesaria una embarcación en buenas condiciones y especialmente bien equipada, lo que se traduce en más dinero; y que resultan difíciles de encajar en una vida normal en la que ya haya otros compromisos. Le diríamos a nuestro amigo que cierta dosis de realismo le vendría bien.

Y le preguntaríamos algunas cosas: ¿Por qué quieres comprarte un barco? ¿Quieres quizá impresionar a alguien? Vale, eso puede funcionar, pero ¿cómo esperas realmente que un barco mejore tu vida? ¿Tienes pensado usarlo solo, con tu pareja, con tus amigos, con tu familia o con todos ellos? ¿Lo usarás unos pocos días en verano, todos los fines de semana o como segunda residencia? ¿O quieres dejarlo todo e irte a dar la vuelta al mundo? ¿Te puedes permitir un barco de verdad? La respuesta a este tipo de preguntas podría ayudar a nuestro amigo a decidir si comprar un velero es realmente una buena idea, así como a elegir el tipo que más le conviene.

► Relacionado: Las características del velero perfecto.

Soy rico, lo que acabo de leer no me incumbe

velero clásico

SE escucha continuamente: no te encapriches de un barco

Ah, ¿eres rico? Qué maravilla. ¡Ojalá pudiéramos decir lo mismo! Si no te importa, déjanos un comentario al final de esta entrada y nos cuentas cómo lo has conseguido. Pero aquellos que no tengan esa suerte, tendrán que grabarse esto en la mente: mucho cuidado con ir más allá de lo que nos podemos permitir. De no hacerlo, podríamos vernos metidos en una encerrona con un barco que esquilma nuestros bolsillos y que no revenderemos fácilmente. Por ejemplo, solo en pintura antifouling (la pintura protectora que se aplica en la parte sumergida del casco y que debe renovarse todos los años), la diferencia entre el coste de pintar un barco de 9 metros o uno de 12 puede rondar los 400 euros, por no hablar de la diferencia en el coste del amarre, que estaría entre los 1.000 o 1.500 euros anuales, o de renovar toda la jarcia firme, de varios miles de euros.

Y así casi todo.

► Empieza en la náutica con buen pie: El coste de adquirir y mantener un velero: un caso práctico

La importancia de formarse

barnizar velero
Unas maderas recién barnizadas, aunque dé gusto verlas, nos dicen poco sobre el verdadero estado de un barco

Hay muchos casos de armadores sobrepasados por barcos que no pueden mantener

En el mercado de segunda mano las posibilidades de comprar algo que sea un desastre son muy reales. Por eso y para evitar cometer un error se suele contratar a un perito naval que examine la embarcación por nosotros.

Lo que sucede es que antes de decidirnos por un velero vamos a ver muchos, y no podemos pagar 300, 400 o 500 euros a un perito todas esas veces para que nos saque de dudas. Por eso es importante formarnos y estar en situación de juzgar ciertos aspectos fundamentales por nosotros mismos. Con este fin, hemos elaborado una guía de revisión de un velero de ocasión con muchos ejemplos, técnicas y trucos. Se centra en los barcos de fibra de vidrio y el índice se encuentra al final de esta misma entrada.

¿Qué es lo que de verdad cuenta?

Para no ir dando bandazos, no podemos perder de vista que un velero vale lo que vale su casco, cubierta, motor, palo y jarcia firme; y en segundo lugar su aparejo, velas, cabullería, equipos electrónicos y resto de accesorios necesarios para la navegación. Estos son los elementos que hacen que un objeto merezca el nombre de barco.

El mal estado de alguno de estos elementos, en particular de los primeros, hará que un velero difícilmente se venda, a no ser que nos oculten su deterioro, así que mucho tiento con ellos. Reparar un par podría costar más que el propio barco, y esto no es una manera de hablar.

Sobre todo, no nos dejemos deslumbrar por el aspecto. Un interior bonito, unos barnices relucientes o una nueva mano de pintura podrían estar disimulando graves desperfectos. Se escucha continuamente: no te encapriches de un barco.

► Relacionado: El arriesgado encanto de los veleros clásicos de madera

Los pequeños desperfectos

Junto a lo dicho, no hay que perder de vista los pequeños desperfectos. Pasarlos por alto sería un gran error. Esas aparentes cuestiones de detalle van desde el cambio de mangueras, abrazaderas o pasacascos hasta trabajos de fontanería, mejoras en el sistema eléctrico, la fijación de los accesorios de cubierta o el repaso de las velas. ¿Algo de todo esto suena limpio, fácil o barato?

Todas estas fallas pueden convertirse en un dolor de cabeza y un condicionamiento constante. Y pueden además restar valor a nuestra embarcación, porque aunque nosotros estemos dispuestos a bregar con cierto inconveniente, un futuro comprador podría no estarlo en absoluto.

«¿Pero tanto cuestan este tipo de arreglos?», nos podría preguntar nuestro amigo.

Respuesta: Hay muchos casos de armadores sobrepasados por barcos que no pueden mantener. Aprendamos de los errores de los demás y no subestimemos el coste de reparar esas «pequeñas cosas» y de sustituir aquellas otras que «todavía aguantan» pero que habrá que habrá que  (se abre en una ventana nueva)jubilar en el corto o medio plazo. Hacerles frente puede ser un suma y sigue constante que suponga tanto tiempo y dinero como una gran reparación, sino más. Para comprobarlo solo tenemos que visitar la web de alguna tienda de accesorios náuticos que se anime a poner los precios de los artículos que vende. Pero si incluso con estos costes adicionales damos con un barco que puede ser una compra interesante, adelante; de lo contrario, sigamos buscando.

Creemos que hemos encontrado nuestro barco, ¿qué sigue ahora?

Entrenando la mirada seremos capaces de identificar un barco que no nos conviene.

Hasta cierto punto podremos evaluar la condición de un barco por nuestra cuenta

Después de nuestra revisión, y antes de hacer una oferta de compra, tendremos que acudir al famoso perito, cuyo informe nos ayudará a determinar si el estado del barco justifica su precio o si tenemos argumentos para negociar una rebaja. El perito deber ser alguien con conocimientos sólidos en diseño y construcción naval que evalúe detalles específicos y corrobore lo acertado de nuestra elección, señalando aquellos aspectos técnicos que desconocemos.

En la selección de un perito tampoco nos la juguemos: pidamos referencias y solicitemos ver informes de peritajes anteriores. Si esa persona es competente y está segura de la calidad de su trabajo no debería ponernos problemas.

¿Es buena idea dejarlo todo en manos del perito?

Aunque acudir a un perito es un paso que no nos podemos saltar, hay muchos ejemplos de personas que buscaron esa «opinión profesional» y tuvieron sorpresas desagradables al poco tiempo de empezar a navegar. Así pues, no hay que dejar de confiar en las propias capacidades y tomarse la molestia de examinar el barco a fondo uno mismo. Hasta cierto punto, podremos evaluar su condición por nuestra cuenta.

aun sin ser expertos en la materia podemos notar si estamos siendo engañados

Preguntas de sentido común

Junto con la revisión, llamémosla «técnica», del velero, hay ciertos aspectos básicos de sentido común que tenemos que plantearnos: ¿Está limpio el barco y el aspecto general es bueno? ¿Hace lo que debería hacer? ¿Se pone en marcha el motor con facilidad y funciona bien? ¿Suben y bajan las velas sin problemas? ¿Se ve todo de mala calidad o con mucho trote a sus espaldas o se nota, más allá de una capa de pintura de última hora, que se han ido renovando cosas? ¿Los objetos que hay en el barco, incluso aquellos que propiamente no tienen nada que ver con él, son de buena calidad? ¿Está siendo honesto con nosotros el propietario o el vendedor? ¿Nos estaba esperando con el motor caliente para realizar la prueba en el mar? ¿Ha puesto problemas o excusas para no mostrarnos facturas de reparaciones o trabajos de mantenimiento? ¿Nos ha puesto problemas el vendedor cuando hemos querido levantar el suelo para examinar la sentina? ¿Y qué pasa con los defectos importantes: nos ha informado de su existencia o solo los ha mencionado cuando nosotros los hemos descubierto?

Como estas preguntas ponen de relieve, aun sin ser expertos en la materia podemos notar si estamos siendo engañados, pero eso será más fácil si sabemos en qué nos tenemos que fijar. En consecuencia, lo mejor es empezar por aprender tanto como sea posible sobre equipos y su mantenimiento y sobre los tipos de averías y desperfectos que suelen afectar a los veleros.

La guía que os presentamos a continuación está pensada para orientar en ese sentido. Esperamos que os ofrezcan algunos recursos útiles y nos encantaría responder a vuestras preguntas y comentarios. Seguro que nos sirven para ampliar y mejorar nuestros contenidos

REVISIÓN DE UN VELERO DE OCASIÓN: GUÍA COMPLETA


●  COMPRAR UN VELERO DE OCASIÓN: ¿DÓNDE NOS ESTAMOS METIENDO?
POR QUÉ OPTAMOS POR UN BARCO DE FIBRA DE VIDRIO
●  EL CASCO
●  LA CUBIERTA
●  LA JARCIA FIRME Y EL PALO
●  LAS VELAS
●  EL INTERIOR
●  FONTANERÍA Y SISTEMA ELÉCTRICO
●  EL MOTOR
●  EL PERITO NAVAL

2 Comentarios

  1. Estoy en busca de información porque quiero comprar mi primer velero y tu pagina a me ha ayudado muchísimo.
    Mucha y muy buena información, muchísimas gracias.

    • Gracias a ti por tu comentario y por tener la paciencia de leer lo que escribo por aquí. Espero que te sirva por lo menos un poco.

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