¿Se puede vivir en un pequeño velero?4 min read

Twenty Eight Feet: life on a little wooden boat, de Kevin A. Fraser

DAVID WELSFORD VIVE EN EL LIZZY BELLE, un pequeño velero de madera de 28 pies que rescató del desguace hace siete años. Y pese a las estrecheces, tanto físicas como económicas, asegura que puede disfrutar de lujos como tomar un baño en el mar sin tener que salir de casa. «Para mí, lo más importante es disponer de un espacio que me haga sentir bien, y este tiene tanto carácter y tanta historia que ¿qué más puedo pedir?»

«Uno de los momentos más emocionantes que he vivido –sigue contando en inglés– fue cuando inicié mi viaje a Puerto Rico. No podía creer que después de dos años iba a realizar mi primera travesía en solitario al Caribe. Creo que recordaré ese momento el resto de mi vida.»

Y bien, ¿quién no ha soñado alguna vez con vivir en un velero pero no se atreve a dar el paso? Dejar atrás la vida en tierra firme para vivir en el espacio limitado de un barco es una gran decisión que comporta muchos inconvenientes e incomodidades. Y aunque la historia de David Welsdorf suena catártica e increíblemente liberadora, conviene no engañarse y ser consciente de lo que a uno le espera.

Si estamos pensando en dar el paso de verdad, lo mejor es dejar de fantasear y empezar a organizarse. Así, a medida que vayamos resolviendo puntos tendremos más claro si vamos a tomar la decisión correcta. Para ayudar en la medida de lo posible, aquí respondemos a unas pocas preguntas que nos servirán para aterrizar en el tema y empezar a orientarnos.

¿Qué debo tener en cuenta al adquirir un velero?

Encontrar el barco adecuado requiere tiempo (meses e incluso años) y paciencia. No es prudente comprar un velero apresuradamente.

Suponiendo que ya dispongamos de un velero para vivir en él a tiempo completo, podemos omitir esta sección e ir directamente a las siguientes. Pero si todavía no disponemos de uno, recomendamos seguir los siguientes enlaces, donde abordamos aspectos fundamentales que no tratamos en esta entrada.

Comprar un velero de ocasión: ¿dónde nos estamos metiendo?.

Porca miseria: pecados capitales al comprar un barco de ocasión.

Las características del velero perfecto.

¿Se puede vivir en un velero pequeño?

Bueno, eso realmente depende de nuestras necesidades de espacio y del número de personas que van a vivir o hacer uso de él de forma habitual. Lo más corriente es que en los barcos vivan solteros o parejas de jubilados con la vida resuelta. Para otras situaciones hay que andar con tiento. Sin ir más lejos, aunque suena muy romántico compartir la vida con tu pareja en un velero, en un barco pequeño no hay dónde meterse cuando es mejor perderse de vista un rato o simplemente queremos hacer uso del baño sin testigos al otro lado de la puerta.

¿Y qué tipo de barco nos será más útil? En nuestras comparativa entre balandra y queche y comparativa entre barcos con motor fuerborda e intraborda encontrarás algunas respuestas.

¿Podré contar con todo lo que necesito?

Imaginemos que nos dicen que tenemos 24 horas dejar nuestra casa, empaquetar todo lo que nos resulta imprescindible y descartar el resto. ¿Qué nos llevaríamos? Hagamos una lista de aquellas cosas que nos resultan vitales, sin importar su peso o tamaño. Por ejemplo:

Lavadora
Nevera
Lavavajillas
Cafetera
Televisor
Ordenador y material informático
Utensilios de cocina
Ropa
Bicicleta
Equipo fotográfico
Artículos deportivos y de viaje
Libros
Etc.

Ahora pensemos en todo lo que estas cosas comportan: ¿Estamos dispuestos a ir periódicamente a la lavandería o lavar a mano si no hay sitio en el barco para una lavadora? ¿Dónde vamos a tender la ropa? ¿Cambiaríamos nuestra dieta o hábitos alimenticios por no poder cocinar como solemos o no tener sitio para almacenar todo lo que nos gusta tener? Y esto son solo dos ejemplos. Si planeamos vivir en un velero, hacer una lista como la anterior nos ayudará a comprender a qué tenemos que renunciar.

Por último, ¿cuánto me va a costar?

Algunas personas subestiman el coste de la vida a un velero, como si este se limitara al precio del amarre, de los suminstros y poco más. Pues bien: en ningún caso es así. Para un desglose de los diferentes costes, aconsejamos echar una ojeada a nuestra entrada sobre el coste de mantener un velero.

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